miércoles, junio 01, 2005

Dias de mucho, vísperas de nada.

Comenzamos! Un nuevo día de un nuevo mes.
Parece que los clientes se han vuelto locos. Trabajo en un almacén atendiendo a los clientes que vienen a por materiales. Son todos iguales (al menos eso digo siempre) la última semana no tuvimos apenas nada de ventas. Y... oye, como movidos por el timbre de entrar a trabajar, parece que han estado agazapados detrás de la puerta esperando que cambie el mes para abalanzarse todos a la vez sobre mí. Y agobian.
A mí me gusta llevar las cosas, más o menos, al día y me marco un ritmo de trabajo. Me fastidia que me lo rompan. Pero el peor de todos es el jefe. ¿Quién si nó?.
Siempre esta incordiando con alguna cosa que no entiende y que le tengo que solucionar.
Bueno, eso ya lo tengo asumido.Son muchos años ya con el mismo. Es una situación como la de los chistes que te cuentan que despues de tanto tiempo ya estás acostumbrado a las manías del/a esposo/a. Es un mal llevadero.
Bueno, que he estado toda la mañana agobiado con el teléfono y los clientes que han venido por aquí y ahora ya no tengo nada que hacer. Por eso estoy posteando.
Siempre es igual: días de mucho, vísperas de nada.